Viru+: Aficionados en el paddock, unos llegan hasta el box otros lo ven por la tele
27 nov 2017  
© DTM
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Llegas al circuito. No te ves pero aún tienes cara de sueño o de cansancio por la kilometrada que te has pegado al volante. Mientras te diriges a la zona comercial del trazado y tras saludar al personal que regula la entrada de los aficionados al recinto en la puerta de acceso, por los altavoces del mismo el speaker da los buenos días. Tú, sabiendo que no te va a escuchar, le respondes. En el Circuit de Barcelona-Catalunya la voz de la pista catalana, Cesc Vila, lo acompaña tradicionalmente con la canción “Bon dia” del grupo musical tarraconense Els Pets.

Una vez en el casi solitario paddock y con la mochila de tu equipo fotográfico a la espalda empiezas a recorrerlo. El sol va calentando el ambiente progresivamente. Los apenas cuatro fans que estáis allí veis a los miembros de los equipos saciando su apetito mañanero en los hospitality. Aprovechas la falta de actividad para preparar tu cámara. Esa que llevarás colgada de tu cuello durante todo el fin de semana.

Los pilotos comienzan a salir de sus madrigueras, con su vestimenta de trabajo puesta, para iniciar su jornada laboral. Te cruzarás con ellos. A algunos les pedirás un autógrafo, a otros hacerse una foto contigo o simplemente te sitúas en segundo plano haciéndole varias instantáneas donde aparezca sonriendo, haciendo algún gesto con la mano, una mueca, cabizbajo concentrado… lo que le salga instintivamente en ese momento. Asimismo, en algunas competiciones podrás ver cómo es el trabajo en los coches en carpas alejadas del edificio principal de boxes. Un lugar donde difícilmente podrás acceder salvo que tengas un permiso que acredite tu paso.

Avanza el día. El paddock se va llenando de gente. El público se entremezcla con los periodistas, los reporteros gráficos, algunos personajes ilustres invitados por las escuderías y el propio personal de los equipos. Da gusto ver esa mini urbe así de repleta, pero tiene un ligero inconveniente. No es cómodo moverse con soltura. Le das poca importancia.

Ciertas categorías autorizan que los espectadores entren de forma libre al paddock como el Festival de la Velocidad de Barcelona y los 500 KM de Alcañiz, por poner un par de casos, pero hay otras que son más restrictivas. Sin embargo, de esas que ponen trabas te facilitan que puedas entrar. El DTM, por ejemplo, a la hora de comprar las entradas te da opción a que adquieras una de paddock. Fahrerlager, en alemán. Son económicas, no llegan a superar los 30 euros, y siempre tienen que ir acompañadas con una de tribuna para los tres días. Al llegar al trazado y quieras acceder al paddock tendrás que cambiar ese ticket por unas pulseras. Hace dos años que no voy al campeonato germano y desconozco si ha cambiado esto pero cuando iba se hacía así. Anteriormente te daban dos de colores diferentes. Una válida para el sábado y otra para el domingo. En cambio, la última vez que asistí, que fue en 2015 en el Red Bull Ring, dieron una para el viernes. Cuando quieras entrar solo tienes que enseñar la muñeca, donde lleves la pulsera, y listo. No hay limitación de tiempo. Podrías estar allí todo el día, si quieres.

Esta temporada el Deutsche Tourenwagen Meisterschaft ha dado un enorme paso dando la oportunidad a los aficionados de poder ver lo que ocurre en un garaje detrás de un cristal. Cada fin de semana se abría uno de diferente equipo y marca. Se permite hacer fotografías. El secretismo ha dejado de serlo en esta competición.

En Formula 1 existe eso de las F1 Experiences pero cuestan un ojo (y medio) de la cara. No son aptas para todos los bolsillos como si pasa con el certamen teutón y eso hace que una gran mayoría de espectadores se queden con las ganas de pasearse por ese recinto inexpugnable salvo por unos cuantos. Liberty Media debería, en mi modesta opinión, ir acabando con esos elitismos y permitir que los asistentes que ocupan las gradas de los trazados puedan estar también en el paddock a un precio no tan excesivo como los actuales.

Visitar el paddock es una grata experiencia. Viendo con cierta frecuencia a los pilotos terminas teniendo una relativa relación amistosa con ellos. Incluso cuando te ven te saludan. Y si. Visto un paddock, visto todos. Pero para eso es necesario entrar y algunos solo lo pueden hacer desde la tele.

Jonatan Montero → http://www.twitter.com/JoMo_79

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