Viru+: Crónica de un dia en los tests de Formula 1 en el Circuit.
28 feb 2017  
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El día se ha despertado tranquilo, despejado y sin sobresaltos. Los rayos de sol se lanzan a través del fresco aire matutino. Volante en mano, pies en los pedales, mochila en el asiento del copiloto y la entrada en el bolsillo de la ligera chaqueta que llevas por si acaso.

Entras en un aparcamiento de tierra que hay al lado de la zona del estadio, llenando el coche de polvo. Aparcas. Quitas contacto y abres la puerta. Pie izquierdo en el suelo y te das cuenta que tus oídos distinguen los Formula 1 que pasan zumbando justo a 500 metros. Te entran las prisas.

Código de barras leído y los de seguridad le echan un vistazo a tus enseres. Nada de botellas de más de medio litro ni alcohol. Ya estás dentro. Empiezan los primeros pasos de los 20.000 que vas a dar durante el día de hoy.

Te colocas en la tribuna G y ves los primeros coches pasar. El sol está de testigo pero el fresco airecito hace que te sientas cómodo.Ya ves la diferente dinámica de cada uno de los bólidos.

El sonido sigue siendo más o menos lo que escuchaste el año pasado. Te da la sensación que quizás es un poco más fuerte, pero no estás seguro. Es más de lo mismo. Echas de menos los V10 de hace 10 años. Sin embargo te percatas que, a nivel estético, son realmente bonitos. El Mercedes es cromáticamente igual, pero más estilizado. El Williams también. El Toro Rosso lo encuentras precioso con ese toro cromado en la aleta. El Renault te recuerda a esos taxis negros y amarillos de la capital catalana. El Sauber es bonito, pero no tiene apenas patrocinadores. Y el McLaren…..esto…¿Dónde está Alonso? No lo ves. El tiempo no perdona, las horas van pasando, vas cambiando de ubicación, pero la máquina de Woking no aparece. Preguntas. Un tipo me dice que ha reventado motor o no sé qué. Mal rollete.

Con el pase de socio te diriges a la terraza del paddock. Te encuentras con algunos fotógrafos de reconocido nombre o periodistas que llevan en la profesión más años que tú de vida. Si ves que no están muy liados, los saludas y entablas una ligera pero inolvidable conversación. Se prestan amablemente a ello. Colores, sensaciones y felicitaciones por el profesional trabajo que ejerce y admiras. Saludo de despido y sigues a tu ritmo. La cámara de fotos no ha parado en toda la mañana. Tienes los boxes a tus pies y de vez en cuando, cuando entra un piloto y detiene su bólido, puedes retratar en el objetivo y en tus retinas las mejores vistas que puedas tener durante el día de hoy.

Decides ir a final de recta. Ahí te das cuenta de verdad del gran cambio que ha experimentado la Formula 1 este año: los tios no frenan y trazan la curva, sino que se lanzan literalmente sobre ella y la trazan a una velocidad de vértigo. Son como aviones en pleno viraje. La brutalidad y rápidez es mucho mayor que la de estos últimos años. Te da la sensación que frenan apenas entran en curva y en cuestión de un par de segundos ya han hecho la 1, la 2 y se escapan y desaparecen en la subida de la 3. Increíble.

Realmente en este punto es donde ves las diferencias. Mercedes pasa una y otra vez a gran velocidad. El Sauber parece que traza las curvas con el motor renqueante. El Ferrari tampoco es manco y tiene un buen ritmo. Fernando sigue sin aparecer. A Carlos Sainz lo ves a última hora de la mañana. El Williams también trabaja duro y acaba con unos cuantos kilómetros.

La actividad en pista se para. Sombra, mesa y sacas la comida. Tranquilo, en tu cobijo, sin ruidos y con el suave vientecito parece que estés en el paraíso. Terminas y decides ir a por un café en uno de los dos bares que están abiertos. Nada más ni nada menos que una cola de 40 minutos, dos euros y medio y por fin el caliente moca circula esófago abajo. El sonido vuelve a ahogar el canto de los pájaros.

Caminas, te mueves por todos y cada uno de los rincones de las instalaciones. Fotos y más fotos. Observas los diferentes puntos de frenada y te das cuenta en la diferencia entre unos y otros. Abismal. Te percatas que el que más ha currado es la escuadra de la estrella de tres puntas. No para. Sigue con más y más vueltas. Te dedicas a observar con detalle la conducción de Carlos Sainz cada vez que lo ves llegar con su coche parido en Faenza. No está mal. A pesar de los problemas, están haciendo un buen trabajo y consiguen dar bastantes vueltas.

Por fin, a última hora de la tarde, ya ves al landó (que los de Woking me perdonen) naranja y negro. Sale y entra varias veces. Al final consigue hacer más de una veintena de vueltas. Te parece feo. Ese naranja butano con el negro no te acaba de convencer. Para más inri, sale a última hora.

Yaces sentado en la zona del estadio. El astro rey ya está muy bajo y la pista toma un color amarillento, precioso. Las carrocerías se tornan más atractivas y el reflejo de la luz es increíble. Cada uno de los lados desprende diferentes tonalidades cromáticas. Parece que de un momento a otro, el sol vaya a desaparecer detrás de la «loma» de la Moreneta. Pero eso no ocurre. Se acaba el dia y el silencio vuelve.

Cansado, polvoriento y feliz, vuelves a la vida real. Al día a día. En casa te espera una baño de agua caliente, 800 fotos (de las cuales tres cuartas partes se van a la basura directamente). Pero te quedas con los recuerdos. El sonido. Los colores. El ambiente. La gente con la que has hablado.

El dia de hoy te ha abierto aún más el apetito: esperas con anhelo que empiece el Mundial…

Jonathan Solanes → http://www.twitter.com/jsolanesgarcia

Comentarios

  1. La Gata dice:

    Me has recordado mucho mi primera vez cerca (físicamente) de este mundo. Los últimos entrenamientos de invierno que hubo en Jerez.

    Y, además de todas esas sensaciones, mi mente imaginativa no hacía más que decir: “Y son sólo entrenamientos de pretemporada. ¿Cómo serían unos libres, una clasificación y/o una carrera…?” E imaginaba todo lo que veía multiplicado por diez: Diez veces más pasadas por pista, diez veces más personal por el Paddock, diez veces más gente en las gradas, diez veces más bullicio en la Pelousse….

    Espero algún año acudir a una carrera…

  2. AirbertBCN dice:

    ¡Muy buena crónica Jonathan! Geniales las sensaciones de un día cerca de este mundillo de F1. Ha estado muy bien compartir parte de la mañana contigo por el circuito y charlar sobre lo que puede ser esta temporada 2017.

  3. Gata… pues a ahorrar y espero verte en Mayo en el Circuit, jejejeje Es otro mundo. No te lo pierdas!!!
    Albert, me encanta que te guste el artículo!!! A ver si repetimos!!! Un honor para mi encontrar a otro aficionado/friki de este mundillo. Un abrazo!!!

  4. Visco dice:

    Que ganas de ver los F1 otra vez. Este año tengo entrada de pelousse en Barcelona y desde Valencia 2012 con un imperial Alonso ganando la carrera no he vuelto a ver a estas bestias de la velocidad. Como se echa de menos tener la F1 en el Ricardo Tormo y en el defenestrado VSC.
    Nos vemos en el circuit.

  5. Virutas dice:

    Magnífica crónica… magnífica. Creces, Jonathan.

  6. Un millón de gracia, Virutas!!!! Tus palabras son un verdadero halago!!! ;)

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