Lauda rememora su accidente casi fatal de 1976: “No quería morir, asi que luché”
1 ago 2016  
© Mercedes
© Mercedes

A lo largo de los sesenta y seis años de historia de Formula 1 han habido una infinidad de accidentes, muchos de fatales consecuencias y otros donde el piloto salió por su propio pie del monoplaza. Hay fechas que jamás se olvidan como aquel 1 de mayo de 1994 en el que Ayrton Senna nos dijo adiós. Otro primero de mes, pero de agosto, Niki Lauda sufió uno espantoso durante la celebración del Gran Premio de Alemania de 1976 disputado en el circuito de Nürburgring. Cuarenta años después el austríaco rememora esa terrible jornada junto a su salvador, el Dr. Eike Martin, en una entrevista conjunta para el diario alemán Frankfurter Allgemeine.

El presidente no ejecutivo de Mercedes sólo conserva en su memoria los momentos previos a su accidente casi mortal. “En la mañana anterior a la carrera un aficionado se acercó y me pidió un autógrafo. Para ello debía de escribir la fecha. ‘Puede ser el último’, me dijo. ¿Qué clase de idiota?, pensé. Fui educado y lo hice”, comentó. “Después del inicio de la prueba la pista se estaba secando y tuve que cambiar a los neumáticos lisos. Luego no sé nada más”, añadió.

El anestesiólogo afirma que no se le borrará aquel día que vió al, por ese entonces, el vigente campeón de la F1. “Eso fue el lunes por la mañana, siete en punto. No había visto lo que sucedió el domingo en el circuito. Pero nunca voy a olvidarlo. Su cabeza estaba hinchada casi tan ancha como sus hombros. ¡Increíble! Sus pulmones lo aspiramos de forma permanente. Cuatro, tal vez cinco días, cada media hora. Le dimos analgésicos. Era casi inhumano, lo soportó”, dijo. “Después de un traumatismo las primeras noches siempre son critícas. Pero si el paciente sobrevive al cuatro día, entonces tienen una oportunidad. El 95 por ciento con lesiones similares han muerto. La suerte de Niki es que estaba consciente. De lo contrario tendríamos que alternan la respiración con la aspiración, y esto es un gran riesgo”, señala.

Por su parte, Lauda recuerda que “Marlene (su esposa) me dijo después que los médicos le dijeron que de esa noche no sobreviría”.

Para el excéntrico tricampeón del Mundo el 1 de agosto no significa nada. “Es un día como cualquier otro. No me presento ante el espejo y me digo: ¡Hurra, hurra, vivo!”. Estuvo desafiando a la muerte. “No podía fallar. En uno de los primeros días un cura vino a la habitación y me dio la extremaución. Una vez estaba tan débil que me ví caer hacia atrás en un profundo agujero. Sentí una sensación de calidez y pensé: Ahora se muere. Pero no quería morir, quería vivir. Así que luché.

Jonatan Montero → http://www.twitter.com/JoMo_79

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Normas de participación
No necesitas estar registrado para comentar las noticias, pero tu mensaje puede tardar un poco en ser validado.
El tono de tu comentario debe ser respetuoso. No se admitirán insultos, descalificaciones, faltas de respeto, comentarios sexistas o racistas ni contenidos publicitarios. No abuses de mayúsculas o abreviaturas.
El objeto de lo que escribas será comentar la noticia, no de lo que dicen el resto de usuarios. Si no estás de acuerdo, razona porqué crees que se equivocan.
Los administradores podrán eliminar aportaciones que no cumplan estas reglas